La expresión "hacer buenas migas" significa llevarse bien, tener una buena relación o mostrar afinidad con alguien, es decir, congeniar y congeniar. Su origen viene de la tradición culinaria española, especialmente de los pastores, que preparaban el plato de migas, un guiso nutritivo de pan desmenuzado, y la armonía de comerlo juntos, compartiendo y conversando, reforzaba los lazos de amistad y buena compañía.