la locura del ciclomotor finalizó

Descripción

En EE.UU., los buenos tiempos no duraron. Los legisladores comenzaron a considerar las cuestiones de seguridad planteadas cuando un vehículo con una velocidad de hasta 30 mph se mezclaba con el tráfico normal (aceleración, en los semáforos fue un gran problema). Hubo algunos accidentes, no tantos como con las motocicletas, pero había muchas más leyes de seguridad para aquellas que para éstas, incluyendo requisitos de casco. En un accidente de ciclomotor, el conductor tenía siempre las de perder.
Además, la policía no aprobaba su uso por el hecho de que los ciclomotores, con la concesión de licencias opcional en la mayoría de los estados, eran un buen medio de transporte para las personas que habían tenido sus licencias de automóvil revocadas.
Por tanto el resultado fue un cambio en la legislación, aumentado considerablemente restricciones a los ciclomotores, consiguiendo así que cambiara la percepción del público; la novedad se acabó, considerando al ciclomotor como un "debilucho".
En 1985, bajaron las ventas y habían menos de una docena de distribuidores de ciclomotores en el país, frente a varios cientos a finales de la década de 1970. La locura ciclomotor había terminado.